La soprano catalana Sara Blanch, una de las voces más luminosas y personales de la lírica europea, debuta esta temporada en la Opéra national de Paris interpretando el papel de Oscar en Un ballo in maschera de Giuseppe Verdi. Su presentación en la Ópera de la Bastilla, el próximo 27 de enero y a lo largo de once funciones, supone un hito en su carrera y reafirma su consolidación en el circuito de los teatros europeos más exigentes.
El debut parisino de Sara Blanch tiene lugar en una producción firmada por Gilbert Deflo, que sitúa la acción en la época de Abraham Lincoln, combinando sobriedad histórica con una teatralidad clásica de gran impacto visual. En este contexto, el papel de Oscar, uno de los personajes más brillantes, vivaces e ingeniosos del repertorio verdiano, encuentra en la soprano catalana una intérprete ideal, capaz de unir agilidad técnica y desenvoltura escénica.
La presencia de Sara Blanch en esta producción adquiere aún mayor relevancia al compartir escenario con algunas de las figuras más influyentes del panorama operístico actual, como Anna Netrebko, Angela Meade, Matthew Polenzani o Ludovic Tézier, tal y como refleja la programación oficial de la Opéra national de Paris. Un reparto de auténtico lujo que sitúa este Ballo entre los acontecimientos líricos europeos de la temporada.
El debut en París es solo uno de los hitos de una temporada excepcional para Sara Blanch, que continúa ampliando repertorio, escenarios y reconocimiento internacional.
El 7 de julio de 2026, la soprano debutará en la Royal Opera House de Londres, interpretando a Marie en La fille du régiment de Donizetti, en la célebre producción de Laurent Pelly. Blanch compartirá escenario con Juan Diego Flórez, en un título emblemático del bel canto que exige una combinación de virtuosismo vocal y carisma escénico que la catalana domina con naturalidad.
Otro de los grandes momentos de la temporada llegará el 22 de abril de 2026, cuando Blanch debute en el Teatro alla Scala de Milán como Mélisande en Pelléas et Mélisande de Debussy, en la producción de Romeo Castellucci, uno de los directores de escena más influyentes de la actualidad. Un papel de enorme sutileza psicológica y musical que marca un paso decisivo en la evolución artística de la soprano.
En España, Sara Blanch regresará al Gran Teatre del Liceu como Susanna en Le nozze di Figaro, reafirmando su vínculo con el teatro barcelonés y su dominio del repertorio mozartiano. La producción, firmada por Marta Pazos, se perfila como uno de los estrenos más esperados de la temporada liceísta.
La agenda se completa con otros compromisos de alto nivel, como su regreso a Italia en octubre como Donna Fiorilla en Il turco in Italia en el Teatro Filarmonico di Verona, su debut el pasado diciembre en el Tiroler Festspiele Erl como Lucia en Lucia di Lammermoor, a lo que hay que añadir una intensa actividad concertística en España e Italia.
Sara Blanch: una voz mediterránea para el mundo
Nacida en Darmós (Tarragona), Sara Blanch es una de las sopranos españolas más destacadas de su generación, reconocida por su dominio del repertorio belcantista, su estilo refinado y su luminosa capacidad expresiva. Su voz, de timbre claro y vibrante, unida a una técnica sólida y un fraseo siempre musical, le ha permitido abordar con éxito los grandes papeles de Rossini, Donizetti y Mozart, entre muchos otros, ganándose el respeto de la crítica y el entusiasmo del público tanto en teatros españoles como internacionales.
Sara Blanch se adentró en el mundo del arte a través de la danza (clásica y española), el piano y el canto coral. A los 16 años hizo su primera aparición en una ópera contemporánea, Lisístrata, del compositor Albert Carbonell, en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC). Posteriormente continuó su formación académica hasta obtener la titulación superior de Canto e Interpretación en el Conservatorio del Liceu de Barcelona.
La soprano realizó su debut operístico en 2013 en el Rossini Opera Festival, interpretando el papel de Folleville en Il viaggio a Reims. Después de haber ganado el reconocimiento en varios concursos —entre ellos el Concurso Internacional de Canto Montserrat Caballé (2014), el Josep Mirabent i Magrans de Sitges (2015) y el Tenor Viñas (2016), donde obtuvo ocho premios—, su carrera se ha desarrollado en teatros y festivales de referencia como el Gran Teatre del Liceu, Teatro Real, Teatro de la Zarzuela, Teatro alla Scala, Wiener Staatsoper, Teatro Regio di Torino, Teatro Verdi de Salerno, Teatro de la Maestranza, Palau de la Música Catalana, Théâtre des Champs-Élysées, Rossini in Wildbad, Maggio Musicale Fiorentino, Rossini Opera Festival, Salzburger Festspiele, entre muchos otros.
Ha interpretado más de 42 roles operísticos, entre los que destacan Norina (Don Pasquale), Lucia (Lucia di Lammermoor), Matilde (Matilde di Shabran), Fiorilla (Il turco in Italia), Adina (L’elisir d’amore), Reina de la Noche (Die Zauberflöte) y Adèle (Le comte Ory). Su actividad operística se combina con una intensa agenda concertística, que abarca oratorio, canción y recital.
La temporada 2024–2025 confirmó su presencia en primera línea de la lírica europea, con participaciones en Mitridate, Re di Ponto en el Festival de Salzburgo, Le Turc en Italie en la Opéra de Lyon, Le Comte Ory en el Théâtre des Champs-Élysées, Ariadne auf Naxos en la Staatsoper de Viena, Hamlet en el Teatro Regio de Turín y Mitridate en el Teatro Real de Madrid.
Fotografía: MicheleMonasta
