El Festival Internacional de Arte Sacro se centra en el Barroco, con la presencia estelar de William Christie

febrero 2026
Festival Arte Sacro

El Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid, se renueva y revisa sus parámetros estéticos y sus líneas de programación, centrándose en su 36ª edición en la figura genial de Johann Sebastian Bach, el Barroco musical de carácter sacro y en la interpretación histórica, con criterios de época.

Entre el 29 de marzo y el 20 de abril, bajo la dirección del violonchelista Josetxu Obregón, el festival ofrecerá 17 conciertos en seis escenarios de Madrid capital (la Basílica de San Miguel, la Capilla del Palacio Real, Teatros del Canal y el Auditorio Nacional), San Lorenzo de El Escorial (Real Coliseo Carlos III) y La Cabrera (Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte). Todos los conciertos son de pago.

Quince formaciones interpretarán un ambicioso programa, con propuestas transversales y un sello marcadamente español, ya que todos los grupos están radicados en nuestro país, salvo Les Arts Florissants de Francia. La presencia estelar, y por triplicado, de su director, el estadounidense William Christie, marca un festival que apuesta, además, por la promoción de nueve conjuntos establecidos en la Comunidad de Madrid.

El nuevo director del festival, fundador de uno de los grandes ensembles musicales españoles de interpretación histórica, La Ritirata, quiere “honrar y mantener la excelencia artística” del festival, con 11 orquestas de referencia internacional en la música antigua, y expandirá sus horizontes artísticos y culturales, para posicionarlo como un referente europeo en su género.

Obregón pretende inyectar “energía renovada que permita escuchar a grupos jóvenes llenos de talento” y “potenciar y visibilizar la magnífica producción en el campo de la interpretación históricamente informada de varios ensembles de referencia asentados en Madrid”.

Programación

En una edición que pivota en torno al Barroco y la música de Bach, el director William Christie, toda una leyenda en la interpretación histórica francesa, inaugurará el festival el 29 de marzo en Teatros del Canal con el Miserere y la Misa de réquiem, dos obras de plena madurez del compositor francés André Campra. Dos días después, en el mismo escenario, interpretará una de las obras maestras de Marc Antoine Charpentier, Lecciones de Tinieblas para el Miércoles Santo. Y clausurará el festival en el Auditorio Nacional el 20 de abril con la Harmoniemesse, la última gran obra de Franz Joseph Haydn con la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

Un despliegue de grupos veteranos y nuevas propuestas y ensembles que nunca se habían presentado en el Festival, traerán, además de la música de Bach, música italiana y española, vocal e instrumental, con propuestas transversales y transcripciones, sin dejar de lado la voz recitada y la creación de nuevos públicos. Las recuperaciones históricas, once piezas vocales, las aportarán dos formaciones españolas, Forma Antiqva y Jácaras del Zéfiro.

El propio Josetxu Obregón presidirá la programación del festival asumiendo su compromiso con la música de Bach con la interpretación de la Pasión según San Juan al frente de su ensemble La Ritirata, acompañado del Coro de la Comunidad de Madrid y siete solistas vocales de prestigio, en la Capilla del Palacio Real.

La prestigiosa Accademia del Piacere, fundada y dirigida por el violagambista Fahmi Alqhai, profundizará, por su parte, en In dolce jubilo, en los corales de Bach (Basílica de San Miguel), con una selección interpretada por un cuarteto de violas de gamba y órgano, junto con las voces del coro infantil Las Veredas.

Desde Andalucía llegará también la Orquesta Barroca de Sevilla, fundada en 1995, pionera en España de la interpretación con criterios históricamente informados, para recorrer en la Basílica de San Miguel la espiritualidad del Barroco italiano, poniendo en diálogo la Salve regina de Nicola Porpora y el Stabat mater de Antonio Vivaldi, a través de la voz de la mezzosoprano madrileña Beatriz Oleaga.

La soprano María Espada, al frente de la orquesta La Madrileña, fundada por José Antonio Montaño, presentará en la Basilica de San Miguel Universo Bach, un programa que reúne dos de las facetas más contrastadas y complementarias del músico alemán: el virtuosismo instrumental del concierto solista (el Concierto para violín BWV 1041 y el Concierto para oboe y violín BWV 1060) y la intensidad expresiva de la cantata (la 209 y la 199).

Otra formación madrileña, Basso Nova, de reciente creación y dirigida por el contrabajista Ismael Campanero, se adentra en Dimensión Bach (San Lorenzo de El Escorial) en la música de teclado bachiana en una transcripción para agrupación de cámara, inspirándose en el hecho de que el compositor alemán transcribió y adaptó muchas de sus propias obras.

El sugerente programa que ha preparado para la Basílica de San Miguel el dúo formado por la violinista Miriam Hontana y el organista Daniel Oyarzabal, El año litúrgico en las estaciones, entrelaza la música celestial de corales de Bach, siguiendo el calendario litúrgico cristiano, con la música terrenal de Las cuatro estaciones de Vivaldi, que sigue el calendario del tiempo de primavera, verano e invierno. Este concierto permitirá deleitarse con el magnífico sonido del órgano de la basílica, una joya histórica que data del siglo XVIII.

Para completar el conocimiento del universo bachiano que propone el festival este año, dos conciertos abordarán el contexto histórico en torno al compositor alemán, como hace la consolidada formación madrileña Tiento Nuovo, del clavecinista Ignacio Prego. El músico madrileño, junto con el experimentado contratenor Carlos Mena, aborda en Bach antes de Bach (Basílica de San Miguel) obras que preceden a la llegada del gran autor, incluyendo composiciones de algún miembro de su familia y situando a Bach no como un punto de partida, sino como el resultado de una compleja herencia estilística y familiar.

Y en De profundis, Música Boscareccia, el ensemble creado por la soprano Alicia Amo y el violinista Andoni Mercero, recoge en la Capilla del Palacio Real música religiosa alemana anterior a la figura de Bach, una muestra de la riqueza y diversidad del Barroco germánico.

La música del Seicento italiano protagoniza dos conciertos del festival interpretados por grupos fundados en Madrid. Hippocampus, el veterano proyecto del clavecinista Alberto Martínez Molina, se presenta en la Capilla del Palacio Real con una propuesta que también cuenta con un componente recitado en Jubilet tota civitas. En ella, la actriz Gonzala Martín Scherman interpretará en castellano los textos que las sopranos Manon Chauvin y Agnieszka Grzywacz cantarán en latín, en un maravilloso recorrido monteverdiano por salmos, motetes y cantos espirituales en la Italia del Seicento.

El recientemente creado ensemble Echo et Dulce de Tamar Lalo, brillante flautista y miembro fundador de La Ritirata, lleva también el Seicento en Ecos de silencio y luz (Capilla del Palacio Real),un viaje sonoro instrumental por la música del Renacimiento y el Seicento, que explora el diálogo entre el silencio y la luz, donde cada nota resuena como un eco de una era pasada, iluminando la espiritualidad de estos siglos.

Singular es El camino de Simón de Cirene, que aúna palabra y música en la puesta en escena del polifacético director de escena Ignacio García y narrador en esta propuesta que se interpreta en San Lorenzo de El Escorial. Recrea el Vía Crucis a través de los ojos del personaje que ayudó a cargar la cruz a Cristo, el llamado Cireneo. El contratenor Carlos Mena y el ensemble madrileño Concerto 1700 de Daniel Pinteño interpretan la parte musical con piezas de, entre otros, Scarlatti, Corselli, Vivaldi, Bach y Telemann.

Y Jácaras del Zéfiro, grupo vocal creado por el barítono granadino de Guadix Víctor Cruz, se sumergirá en la estética naturalista del Barroco con Avecillas: tonos al Santísimo Sacramento, en la Basílica de San Miguel. Este es uno de los conciertos de recuperación de patrimonio español, en el que Cruz estrenará seis piezas vocales de Alonso de Torices, Sebastián Durón, Joan Barter, Juan Hidalgo y otra de autor anónimo.

El veterano ensemble asturiano Forma Antiqva y su director Aarón Zapico aportarán otra de las recuperaciones de la música antigua que estrena el festival. Ha buceado en el formidable patrimonio del Archivo Capitular de la Catedral de Oviedo para articular en la Basílica de San Miguel un programa español, Sancta Ovetensis. En él destacan las cinco piezas vocales rescatadas del compositor turolense Joaquín Lázaro del siglo XVIII, interpretadas por la soprano vasca Jone Martínez.

Como novedad, este año el festival dedicará un concierto a los más jóvenes. El grupo Euskal Barrokensemble invitará a descubrir el instrumento llamado euskelele de cuatro cuerdas y forma de pala, ideado por Enrike Solinís. El Euskelele (Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte de La Cabrera) mezcla música, cuento e ilustración a partir de una historia mágica apta para público a partir de los 3 años.