Cion: Requiem of Ravel’s Boléro, un canto fúnebre que se estrena en Teatros del Canal

enero 2026
Cion

El artista, al frente de su compañía Vuyani Dance Theatre, presenta por primera vez en España del 5 al 7 de febrero esta innovadora pieza que invoca las emociones que se suscitan ante la muert.

El espectáculo, ambientado en un cementerio, se inspira en el personaje Toloki de las novelas del autor sudafricano Zakes Mda y se convierte en un réquiem por una sociedad moldeada por el apartheid y las atrocidades globales.

La danza del coreógrafo sudafricano Gregory Maqoma y la música de Maurice Ravel dan forma a Cion: Requiem of Ravel’s Boléro, una invocación a las emociones que se suscitan ante la muerte, que Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid estrena en España el 5 de febrero y de la que ofrecerá otras dos funciones el 6 y 7 de febrero.

Maqoma es uno de los grandes de la danza contemporánea, por la que se interesó a finales de los 80 para escapar, según ha declarado, de las tensiones políticas en su lugar de nacimiento, Sudáfrica. Comenzó su formación formal en danza en 1990 y nueve años después fundó Vuyani Dance Theatre (VDT) mientras disfrutaba de una beca en la Escuela de Investigación y Formación en Artes Escénicas de Bélgica. Con su compañía ha producido obras que cuestionan y desafían los valores sociales.

Maqoma es reconocido por sus colaboraciones con artistas de su generación como Akram Khan, Vincent Mantsoe, Faustin Linyekula y Shanell Winlock, y los directores de teatro James Ngcobo y Kwame Kwei-Armah. En 2014, recibió el premio Bessie, el principal premio de danza de Nueva York por Exit/Exist a la composición musical original.

En Cion: Requiem of Ravel’s Boléro, Maqoma se inspira en el personaje Toloki de la novela Cion, escrita por el autor sudafricano Zakes Mda, y en la música del Bolero del compositor francés Maurice Ravel.

Ambientada en un cementerio, con los llantos de personas en duelo y una música a capela en el estilo sudafricano Isicathamiya, la obra evoca las emociones asociadas con la pérdida de una vida, al modo de un réquiem, que busca oponerse a la oscuridad de la muerte no como fenómeno natural sino como consecuencia de la codicia, el poder y la religión, y brindar al público esperanza para la humanidad.

Según ha declarado Maquma, «los acontecimientos que han estado ocurriendo a nivel mundial —las guerras y la cantidad de gente que muere— me hicieron darme cuenta de que la muerte ya no es un fenómeno natural. Nos estamos acostumbrando a ella porque lo experimentamos a diario. Eso me hizo reflexionar sobre cómo nos hemos convertido en plañideros profesionales». Cion se convierte así en un réquiem por una sociedad moldeada por el apartheid, el desplazamiento forzado y las continuas atrocidades globales.

Innovadora y visualmente impactante, esta meditación sobre la muerte, la memoria y el duelo colectivo, la interpretan quince bailarines, que trasladan al espectador el mensaje de Maqoma sobre la necesidad de detenernos un momento y reflexionar urgentemente sobre el dolor que las acciones ajenas infligen a otros.