Riccardo Frizza vuelve al Liceu con ‘I Capuleti e i Montecchi’

octubre 2026
Riccardo Frizza

El afamado director italiano Riccardo Frizza regresa al coliseo barcelonés con la ópera de Bellini con la que debutó en el Gran Teatre hace diez años, ahora en una producción con dirección de escena de Allex Aguilera, y antes de celebrarse el Festival Donizetti Opera de Bérgamo, del que ostenta el doble cargo de director musical y artístico.

“Es una gran alegría celebrar una década de mi debut en el Liceu precisamente con I Capuleti e i Montecchi, la misma ópera de la que tanto se habló y de la que guardo preciosos recuerdos”, confiesa el maestro Riccardo Frizza, que llega al teatro barcelonés después de iniciar la temporada en el Teatro San Carlo de Nápoles dirigiendo Mitridate, re di Ponto, de Mozart, y el Concierto para violín en re Mayor, Op. 35, de Chaikovski, junto al violinista griego Leōnidas Kavakos. “Vuelvo a Barcelona para afrontar esta obra maestra de Bellini y, como hace diez años, de nuevo con dos repartos espectaculares. Esta ópera es, sin lugar a duda, un unicum en la producción del ‘príncipe de la melodía’, y precisamente de melodía está llena I Capuleti e i Montecchi, que culmina en la suntuosa belleza del romance en el que la plegaria de Romeo ‘Deh tu, deh tu bell’anima!’ parece suspenderse entre el tiempo real y el tiempo interior. Estamos delante de una partitura intensa, fascinante desde la obertura, y una especie de manifiesto belcantista. La escritura de los dos actos avanza en la misma dirección, y la orquesta ofrece un apoyo siempre flexible y cuidado a las voces.

Aquí, como en las obras maestras del bel canto, el director debe calibrar lo mejor posible el sonido de la orquesta para que el entramado vocal se perciba con claridad, permaneciendo atento a hacer emerger el timbre de cada solista; es ahí donde las voces evidencian con delicados matices los momentos psicológicamente más complejos. El bel canto –más sutil y moderno de lo que perciben los amantes de la sonoridad grandilocuente– nunca deja de sorprender y de seducir”, apunta el maestro de Brescia.

En este regreso al Liceu Riccardo Frizza contará con un montaje que llega desde la Opéra Royal de Wallonie-Liège con dirección de escena firmada por Allex Aguilera. Con funciones los días 30 de octubre y 2, 5, 7, 8 y 11 de noviembre, el reparto cuenta con los voces de Lisette Oropesa y Marina Monzó (Giulietta), Raffaella Lupinacci y Caterina Piva (Romeo), Iván Ayón Rivas y Antoni Lliteres (Tebaldo), Marko Mimika (Lorenzo) y Alejandro López (Capellio).

Tras su compromiso en Barcelona, el director de orquesta italiano se trasladará a Bérgamo, donde se celebrará el Donizetti Opera Festival 2026, certamen del cual el maestro Frizza ostenta la dirección musical y artística, y que este año cuenta en su programación con títulos como L’Esule di Roma, Alahor in Granata y Le convenienze ed inconvenienze teatrali, óperas en esta edición dirigidas musicalmente por Fabrizio Maria Carminati, Chiara Cattani y Alberto Zanardi respectivamente.

Además, en lo que queda de curso, le esperan la inauguración de la temporada sinfónica en La Fenice de Venecia; Anna Bolena en el Tiroler Festspiele Erl (Austria); conciertos en Budapest con la Orquesta Sinfónica y Coro de la Radio Húngara, de la que es su director honorario desde 2026; I due foscari en el Teatro dell’Opera di Roma; un concierto sinfónico junto a la Aachen Symphony Orchestra (Alemania); un concierto en la Lyric Opera de Chicago con la soprano Sondra Radvanovsky y el tenor SeokJong Baek; y La Traviata en Glyndebourne Festival (Inglaterra). En la temporada 2026/2027, entre otros compromisos, dirigirá Tosca en su regreso al Maggio Musicale Fiorentino; y Adriana Lecouvreur y un concierto sinfónico en el Teatro La Fenice.