La Primera de Mahler clausura la 14º Temporada de La Filarmónica

mayo 2026
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Para la clausura de esta 14a temporada, Andrés Orozco-Estrada, la Orquesta Gürzenich de Colonia y la soprano Christiane Karg nos proponen un programa riquísimo con la obertura de El holandés errante de Wagner, el Capriccio de Strauss y la Primera Sinfonía de Mahler.

Una institución venerable

La Filarmónica tiene el honor de presentar a una de las orquestas más venerables de Europa: la Orquesta Gürzenich de Colonia. Su nombre proviene del histórico Gürzenich de Colonia, un edificio del siglo XV que se convirtió en el epicentro social y cultural de la ciudad. Desde 1827, este emblemático espacio acogió los conciertos regulares de la orquesta, consolidando una tradición musical única.

A lo largo de su historia, la orquesta ha mantenido un vínculo estrecho con la vida cultural de Colonia y ha sido protagonista de estrenos trascendentales, como los de óperas de Richard Strauss y sinfonías de Gustav Mahler. A finales del siglo XX, estableció su sede en la Filarmonía y en la Ópera de Colonia.

Ahora, bajo la dirección de su nuevo titular Andrés Orozco-Estrada, la orquesta nos visita con un programa que explora las dos tradiciones de la orquesta: la música operística, con Wagner y Strauss, y el gran sinfonismo, representado por la Primera Sinfonía de Mahler.

Andrés Orozco-Estrada: el niño que soñaba

Hablamos con Andrés Orozoco-Estrada, el niño que soñaba con viajar de Medellín a Viena para ser director de orquesta y hoy se ha convertido en un maestro que ha dirigido las orquestas más importantes. Pese a su poco interés en ser el centro de atención mediática, sigue sorprendiendo al mundo con su personalidad contagiosa y sus ganas de compartir la música.

De sus visitas a La Filarmónica, afirma: «Siempre me ilusiona volver a una de las temporadas más prestigiosas de Europa. Sentir la tradición, el respeto y el afecto del público madrileño me anima a dar lo mejor de mí mismo.»

Christiane Karg: como un hilo de plata

El Capriccio de Richard Strauss fue estrenado en Múnich en 1942 mientras las sirenas anunciaban un bombardeo. En la escena final, la Condesa Madeleine se enfrenta a un dilema: elegir entre el amor del poeta Olivier y el del compositor
Flamand. En un momento de gran belleza, reflexiona sobre el tema central de la ópera: ¿qué es más importante, la música o la palabra? Finalmente, comprende que ambas son inseparables.

Para esta escena del Capriccio tendremos el honor de contar con la soprano alemana Christiane Karg, reconocida como una de las más grandes intérpretes actuales de Strauss. En sus propias palabras: «Strauss tiene un color muy característico; su música es como un hilo de plata entretejido, algo etéreo y delicado que te toca el alma».

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